Por Pedro Ramírez Glade, gerente CIDERE BIOBIO

Desde la creación de nuestra corporación sabemos que el desafío de las empresas debe estar en aportar un beneficio social para su comunidad. Esa es precisamente la justificación de nuestros fundadores, quienes decidieron como grandes industrias de la Región del Biobío apoyar el trabajo para superar la pobreza y así es como llevamos más de 50 años entregando herramientas que favorezcan el emprendimiento en personas vulnerables y descubrir el potencial de sus talentos.

Nos sentamos a la mesa con el Ministro de Desarrollo Social, Alfredo Moreno, quien destacó que este es un momento preciso para reforzar nuestras acciones proactivas y compromiso para permitir que las empresas y la sociedad de la Región y el país avancen en sus grados de responsabilidad. En este minuto, las instituciones en general debemos ponernos al día con un mundo distinto, en el que la transparencia y la cercanía con las personas debe ser mayor. Debemos buscar a esas personas empoderadas en las redes sociales y sus comunidades para mostrarles un interés real por sus necesidades y en conjunto construir soluciones.

Como grupo de empresas, nos hacemos cargo de la petición del ministro y continuaremos conectando a universidades y al sector productivo como articuladores, pues sabemos que nuestra labor es la de conseguir que la colaboración entre distintas organizaciones internalice su rol social desde su actividad productiva y se conecten con la comunidad en la que tienen impacto.

Nuestros programas de apoyo al emprendimiento y nuestras mesas de responsabilidad social persiguen avanzar hacia nuestra misión como corporación, que es contribuir al desarrollo social de las personas creando oportunidades y trabajo mediante el emprendimiento, la innovación y la colaboración activa de los asociados y la comunidad.

Nuestro programa Yo Emprendo ha beneficiado a 244 microempresarios en su historia, con una inversión de 102,5 millones de pesos en las comunas de Yungay, Contulmo, Coronel, Los Alamos. Les entregamos, en conjunto con el municipio y/o con alguna empresa asociada, un monto de 400 mil pesos a cada beneficiario para la compra de equipos o implementar infraestructura que les permita comenzar un emprendimiento o fortalecer su modelo de negocio. Lo interesante es el impacto, según hemos estudiado en Yungay por ejemplo, generan un 59% de aumento de sus ingresos y un 26% de aumento de empleos en torno a sus proyectos.

Nos interesa también apoyar el avance hacia la inclusión laboral verdadera de personas en puestos de trabajo que no discriminen por género, discapacidades, nacionalidad y que las empresas busquen a las personas que cumplan con el perfil ocupacional adecuado para realizar las tareas. Es por eso que este año continuamos con la Universidad San Sebastián en el estudio de puestos de trabajo con empresas asociadas a CIDERE BIOBIO para determinar el tipo de habilidades o conocimientos necesarios para desarrollar determinadas funciones y las dificultades medioambientales o sociales asociadas. Sabemos, de acuerdo al estudio de 2017, que no hay tantas dificultades en oficinas e incluso en puestos de operarios para contratar a personas con discapacidades físicas o cognitivas, de acuerdo a la opinión de los especialistas.

Estamos abiertos a cumplir nuestro rol como empresas, colaborar con la agenda pública para permitir que nuestra región y país continúen avanzando hacia el desarrollo y la disminución de la pobreza.