8M: herramientas para avanzar hacia una mayor igualdad y corresponsabilidad en el trabajo
9 marzo 2026
Cada 8 de marzo se conmemora el Día Internacional de la Mujer, una fecha que invita a reflexionar sobre los avances y desafíos pendientes en materia de derechos laborales, participación económica y corresponsabilidad en el trabajo y en el hogar.
En Chile, las brechas de género en el ámbito laboral aún persisten. Según datos del INE, la participación laboral femenina bordea el 52%, mientras que en los hombres supera el 70%. A esto se suma una brecha salarial cercana al 20%, dependiendo del sector, y una distribución desigual del trabajo doméstico y de cuidados, donde las mujeres continúan dedicando más del doble de tiempo que los hombres a estas tareas.
Frente a este escenario, en los últimos años se han impulsado diversas herramientas y políticas que buscan avanzar hacia entornos laborales más equitativos y corresponsables. Entre ellas destacan:
1. Norma Chilena 3262 de Igualdad de Género y Conciliación
Esta certificación voluntaria promueve la implementación de políticas internas que fomenten la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres, incluyendo medidas de conciliación laboral y familiar, procesos de selección sin sesgos y desarrollo de carrera equitativo.
2. Ley de Corresponsabilidad Parental
Permite que madres y padres compartan el postnatal parental, promoviendo una distribución más equitativa de los cuidados durante los primeros meses de vida de los hijos e hijas.
3. Políticas de conciliación laboral y flexibilidad
Cada vez más organizaciones están incorporando medidas como teletrabajo, jornadas flexibles y apoyo al cuidado familiar, herramientas que facilitan equilibrar responsabilidades laborales y personales.
4. Programas de liderazgo femenino
Diversas instituciones públicas, privadas y académicas han impulsado programas de formación, mentoría y desarrollo profesional para fortalecer la participación de mujeres en cargos de liderazgo.
5. Transparencia salarial y políticas de equidad
Muchas empresas han comenzado a revisar sus estructuras salariales y procesos de promoción para reducir brechas de género y garantizar igualdad de oportunidades dentro de sus organizaciones.
Avanzar hacia una mayor igualdad laboral no solo responde a una demanda social, sino que también representa una oportunidad para fortalecer organizaciones más diversas, innovadoras y sostenibles.
El desafío hoy no es solo reconocer estas brechas, sino seguir construyendo espacios de trabajo donde hombres y mujeres puedan desarrollarse plenamente, compartiendo de manera más equilibrada las responsabilidades laborales y de cuidado.