Reconstrucción y reactivación: el trabajo colaborativo que impulsa la recuperación tras los incendios
25 marzo 2026
Tras los incendios que afectaron a distintas zonas de la región durante este año, distintas organizaciones se han articulado para apoyar tanto la reconstrucción de viviendas como la reactivación de actividades productivas locales. El trabajo conjunto entre universidades, empresas, voluntarios y actores del ecosistema regional ha permitido avanzar en soluciones concretas para las comunidades afectadas.
Una reconstrucción que también mira la reactivación económica
La emergencia provocada por los incendios dejó importantes daños materiales, pero también afectó profundamente las fuentes de ingreso de muchas familias. Por ello, además de apoyar los procesos de reconstrucción, distintas organizaciones han comenzado a impulsar iniciativas que permitan a emprendedores y emprendedoras retomar sus actividades económicas.
A partir del trabajo en terreno, se logró identificar necesidades urgentes que no siempre alcanzan a ser cubiertas por los mecanismos tradicionales de apoyo. Así fue como se priorizó el trabajo con un grupo de mujeres dedicadas al desconchado de mariscos, actividad que representa una importante fuente de sustento para varias familias de la zona.
El gerente de CIDERE Biobío, David Fernández, explica que el foco inicial ha sido responder de manera rápida y concreta frente a la emergencia.
“Buscamos apoyar a emprendedores que no habían sido priorizados por ayudas estatales. Identificamos a un grupo de desconchadoras que lo habían perdido todo y priorizamos la construcción de espacios de trabajo que les permitieran retomar su actividad productiva”, señala.
A partir de ese diagnóstico se identificó a emprendedoras que además generan empleo en su comunidad, por lo que el apoyo se orientó a reconstruir espacios físicos que funcionen como salas de proceso, donde puedan realizar las distintas etapas del trabajo: limpieza, cocción y conservación de los productos del mar.
Voluntariado y colaboración para levantar nuevas oportunidades
El levantamiento de estos espacios ha sido posible gracias a una red de colaboración que ha reunido a organizaciones del ecosistema regional, universidades, voluntarios y empresas. En este proceso, la empresa Essbio contribuyó con el apoyo en materiales para la construcción de las nuevas instalaciones.
El presidente de la directiva de Ecosistema Biobío y representante de la Universidad Santo Tomás, Gonzalo del Río, destaca que el trabajo en terreno ha permitido identificar necesidades concretas de las comunidades afectadas.
“Hemos visto que muchas familias pueden tener acceso a materiales o subsidios, pero aún falta acompañamiento técnico y manos que ayuden a avanzar en la reconstrucción. Desde el ecosistema regional hemos tratado de cubrir distintos frentes, apoyando tanto la reconstrucción como la reactivación económica”, explica.
En este contexto, estudiantes de ingeniería de la Universidad Santo Tomás y de arquitectura de la Universidad del Biobío participaron como voluntarios en la construcción de los primeros espacios de trabajo, levantando cuatro salas de proceso que permitirán iniciar nuevamente la producción.
Durante los próximos fines de semana se continuará convocando voluntarios para completar las estructuras y avanzar en las etapas siguientes del proyecto, que incluyen techumbres, revestimientos y condiciones sanitarias necesarias para su funcionamiento.
Un proceso que recién comienza
Este trabajo representa un primer paso dentro de un proceso más amplio que busca fortalecer la recuperación económica local. La meta es que estas emprendedoras no solo puedan retomar su actividad, sino también avanzar hacia procesos de formalización y fortalecimiento de sus negocios.
Más allá de la reconstrucción material, la recuperación también pasa por reactivar oportunidades, fortalecer redes de colaboración y devolver a las comunidades las herramientas para reconstruir su futuro.