“El trabajo colaborativo es el mejor motor para mover el Biobío”: Carolina Yacoman se incorpora como vicepresidenta del Directorio de la Mesa de Impacto Social CIDERE

“El trabajo colaborativo es el mejor motor para mover el Biobío”: Carolina Yacoman se incorpora como vicepresidenta del Directorio de la Mesa de Impacto Social CIDERE

29 septiembre 2026

La Mesa de Impacto Social (MISC) de CIDERE continúa fortaleciendo su Directorio con la incorporación de nuevos profesionales que aportan experiencia, conocimientos y nuevas miradas al trabajo colaborativo por el desarrollo de la Región del Biobío.

En esta oportunidad, presentamos a Carolina Yacoman, subdirectora de Vinculación con el Medio de la Sede Concepción de la Universidad de Las Américas (UDLA), quien se integra como vicepresidenta del Directorio de la Mesa de Impacto Social.

Con una trayectoria vinculada al trabajo entre la academia, las organizaciones y los territorios, Carolina asume este nuevo desafío con el propósito de aportar a la articulación entre los distintos actores que forman parte de la Mesa y generar iniciativas que contribuyan a responder a los desafíos sociales de la región.

En esta entrevista, conversamos con Carolina sobre sus motivaciones para asumir este rol, el aporte que puede realizar la academia al trabajo de la MISC, la importancia de generar espacios de colaboración y el papel que cumplen las nuevas generaciones en la construcción de iniciativas con impacto positivo.

¿Qué te motivó a asumir el desafío de ser parte del Directorio de la Mesa de Impacto Social de CIDERE?

Asumo este rol con muchas ganas de aportar desde mi conocimiento y capacidades al gran trabajo que realiza CIDERE en la región. Desde hace años hemos colaborado como institución, pero asumir la vicepresidencia de la Mesa de Impacto Social representa un nuevo desafío que me motiva especialmente: construir puentes de colaboración entre las distintas organizaciones asociadas, con la convicción de que el trabajo colaborativo es el mejor motor para mover el Biobío.

Desde tu experiencia en UDLA, ¿qué oportunidades ves para que la academia contribuya al trabajo y los desafíos que aborda la Mesa de Impacto Social?

El trabajo de la academia es fundamental para la articulación de proyectos entre el mundo público y privado, gracias a su capacidad de conectar actores relevantes con los territorios y desplegar capacidades.

Desde las instituciones de educación superior podemos aportar con experiencia, equipos de trabajo, voluntariados y metodologías que permitan acercarnos y comprender los desafíos sociales locales, así como medir el impacto que se genera. Todo ello constituye un insumo relevante para contribuir a las políticas públicas y a la toma de decisiones.

¿Cómo ha sido para ti este primer acercamiento al Directorio y qué valor crees que tiene generar espacios de colaboración entre empresas, instituciones de educación superior y organizaciones del territorio?

Ha sido una experiencia gratificante y enriquecedora en todo sentido. Conocernos, vincularnos y articular distintas disciplinas facilita el trabajo de todos los actores y nos permite poner al servicio de la Región del Biobío propuestas, espacios y proyectos que respondan a las demandas regionales.

Desde tu mirada, ¿qué rol cumplen las nuevas generaciones —estudiantes y jóvenes profesionales— en la construcción de iniciativas que generen un impacto positivo en la sociedad?

Nuestros estudiantes y jóvenes profesionales de todas las casas de estudio son generaciones que vienen con una conciencia social mucho más potente.

En el caso de la Universidad de Las Américas, la formación temprana a través del aprendizaje situado facilita que adquieran y apliquen conocimientos y competencias en contextos reales o muy cercanos a la realidad profesional y social en la que se desenvolverán.

Ellos son agentes de cambio y, desde su etapa universitaria, llevan consigo el sello de contribuir a mejorar las comunidades y su entorno.

¿Qué desafío social del Biobío crees que debiéramos abordar con mayor fuerza y colaboración, y cómo podría aportar la Mesa en ese desafío?

Desde mi mirada de la academia, me encantaría que durante esta gestión pudiésemos concretar un voluntariado con estudiantes de todas las instituciones de educación superior que conformamos la Mesa. Que pudiéramos unirnos en una causa común y articularnos con empresas socias y organizaciones del territorio. Eso, sin duda, tendría un impacto positivo.

Espero que podamos concretarlo durante este periodo y que, además, se pueda instalar de manera permanente.

Y para conocerte un poco más allá de tu rol profesional, ¿nos compartirías alguna curiosidad, hobby o dato que quizás la comunidad CIDERE no conozca de ti?

A mí me gustan mucho las celebraciones, todas. Soy de las personas que ya está pensando en armar el árbol de Navidad, aunque antes paso por Halloween. Me encanta ser anfitriona en mi casa y organizar todos los detalles: que mis invitados disfruten, que coman rico —siempre trato de estrenar alguna receta nueva— y que haya una decoración bonita. Todo eso me encanta.